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La Reprobación Soberana

Publicado: 14 noviembre, 2011 en Predestinación

«Como está escrito: A Jacob amé, más a Esaú aborrecí«

(Romanos 9:13)

Entre las doctrinas que más rechazo generan en quienes no comprenden la soberanía de Dios, está la reprobación de los incrédulos, catalogada como cruel e injusta. Si bien es una doctrina que choca con la imagen de Dios que tienen muchos , la Biblia enseña de forma clara que la reprobación sí está presente y es parte de los decretos de Dios referente al destino eterno de sus creaturas racionales. Este aspecto de la predestinación causa la ira de aquellos que buscan interpretar la Biblia a su modo. Algunos arguyen que la causa de la reprobación es la falta de fe que les hace automáticamente condenados, basados en una visión totalmente humanista de la Escritura. Otros, que Dios pasa por alto a quienes no escoge para vida eterna. Lo cierto es que la Biblia señala que Dios es la causa de la reprobación, lo que tendermos ocasión de analizar en este estudio.

¿QUÉ ENTENDEMOS POR REPROBACIÓN?

Para entender lo que es la reprobación, diremos que es  el acto de la soberana voluntad de Dios, manifestada en su justicia, por la cual Él rechaza a los pecadores que no ha elegido para vida eterna. Esta definición, por muy dura que nos parezca, se ajusta a la verdad bíblica. El rechazo no es pasivo, pues Dios ha determinado de manera activa y soberana no dar su gracia a los réprobos, lo que en lenguaje bíblico se expresa en la palabra aborrecer, como por ejemplo, lo muestra la Biblia en Romanos 9:13: Como está escrito: A Jacob amé, más a Esaú aborrecí .  Esta definición nos enseña lo siguiente:

  1. La base de la reprobación: Esta no es otra que la soberanía de Dios. Así como vimos en la elección, la decisión eterna de Dios es activa y no simplemente un pasar por alto. Más adelante veremos cómo Dios actúa en los reprobados.
  2. La Ira y la Justicia de Dios: Dios revela su odio eterno hacia el pecado y aplica su justicia en el castigo de los reprobados. Como señala Pablo,  la ira de Dios se revela sobre quienes detienen con injusticia la verdad y viene sobre ellos (Romanos 1:18 y Colosenses 3:6).
  3. No son regenerados: Dios no otorga su gracia a los réprobos, por lo tanto ellos no son regenerados. No pueden nacer de nuevo, porque ya han sido destinados al castigo eterno.
  4. La reprobación se hizo en la eternidad: Como la elección, la reprobación de los malvados se hizo antes de la Creación. Por ejemplo, Judas señala que aquellos falsos maestros que entraron a las iglesias ya habían sido destinados de antemano para esa condenación (Judas 4).

DIOS ACTÚA EN LOS RÉPROBOS

Como señalamos anteriormente, Dios actúa de manera soberana y activa en la perdición de los reprobados. Muchos teólogos y creyentes sostienen que los réprobos pecan voluntariamente,  siendo la prueba más evidente de su condición eterna. Pero la Biblia enseña que Dios, al decidir en la eternidad, ha determinado las acciones de estos reprobados, desarrollando en ellos su consejo inmutable y eterno de manera activa. Como dice el Señor en Isaías: Mi consejo permanecerá y haré todo lo que quiero (Isaías 46: 10), y también Daniel nos dice que nadie puede detener Su mano y preguntarle por qué hace ésto o aquello (Daniel 4:35). Veamos entonces, cómo actúa Dios:

  • El crea a los reprobados: La Biblia muestra que Dios es el creador  tanto de elegidos como réprobos. Como cita el autor de Proverbios: Todas las cosas ha hecho Jehová para sí mismo, y aún al impío para el día malo (Proverbios 16:4).  Pablo señala que Él, de un mismo barro crea vasos para honra (elegidos) y vasos para deshonra (reprobados) (Romanos 9:22-24). La Biblia también enseña que Dios aparta a los impíos antes de nacer:  Se apartaron los impíos desde la matriz; se descarriaron hablando mentrias desde que nacieron (Salmo 58:3). En otras palabras, se reafirma la reprobación.
  • Les oculta el Evangelio: En la segunda carta a los Corintios, Pablo dice que el Evangelio está cubierto entre los reprobados (2ª Corintios 4:3), lo cual también vemos en el evangelio de Marcos, donde Jesús dice a sus discípulos que a los que están fuera del reino de Dios les habla en parábolas para que viendo,  vean y no perciban ;y oyendo no oigan y no entiendan, para que no se conviertan, y les sean perdonados sus pecados (Marcos 4:11-12).
  • Están destinados a desobedecer: Consecuencia de lo anterior es que los reprobados no pueden obedecer al Evangelio, siendo el mismo Jesucristo para ellos piedra de tropiezo, como señala el apóstol Pedro en su primera epístola (1ª Pedro 2:8).
  • Su corazón es endurecido: El endurecimiento es el rechazo constante y vehemente a Dios. Pero este endurecimiento no es propio del reprobado: Dios endurece su corazón, como menciona Pablo, que Dios de quien quiere tiene misericordia y a quien quiere endurecer, endurece (Romanos 9:18).
  • Los entrega al pecado: Como Dios no les otorga su gracia, los entrega al pecado del cual no se arrepienten (Romanos 1:26).
  • Los humilla: Dios, que aborrece al que hace maldad (Salmo 5.5), lo humilla (Salmo 147:6), destruyendo su sabiduría y desechando su entendimiento (1ª Corintios 1:19 y 20).

Dios también utilizó a los reprobados para propósitos específicos. Por ejemplo, a Ciro, rey de los persas, a quien llama mi pastor, para que los judíos retornaran a Jerusalén y fuera reconstruido el templo (Isaías 44:28); y Asiria, llamada por Dios vara y báculo de mi furor para castigar a la idolatría en Jerusalén (Isaías 10:5 y 11).

LOS REPROBADOS:

Veremos ahora algunas características de los réprobos:

  • No creen: La incredulidad es lo más evidente en los reprobados. Ellos no creen en el Evangelio, como los judíos que rechazaron a Jesús, quien les dice que no creen porque no son de sus ovejas (Juan 10:26).
  • Son incapaces de hacer bien: Al ser entregados al pecado, los reprobados no hacen bien, pues su corazón de continuo piensa el mal (Génesis 6:3) y dicen en él: No hay Dios, corrompiéndose y haciendo lo malo (Salmo 14:1).
  • Su mente es enemiga de Dios: Al no ser regenerados, su mente es reprobada por Dios (Romanos 1:28), siendo Sus enemigos (Santiago 4:4). Por tal motivo, no entienden las cosas espirituales, porque para ellos son locura (1ª Corintios 1:18 y 2:14).
  • No hay paz para ellos: No hay paz para los reprobados (impíos) dice la Biblia (Isaías 48:22 y 57:21). Son como las olas del mar, que van de un lado a otro, porque siempre piensan en hacer maldad (Proverbios 6:18).

La Biblia llama a los reprobados necios (Salmo 14:1), malos (Isaías 44:22), hijos de desobediencia (Colosenses 3:6) y animales irracionales (Judas 10). También muestra que los réprobos son: desleales, sin afecto natural, soberbios, injuriosos, llenos de envidia, inmisericordes, inventores de males (Romanos 1:29 a 31), apóstatas que escucharán falsas doctrinas (1ª Timoteo 4:1), falsos profetas y maestros (2ª Pedro 2 y Judas v. 3-13), amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, aborrecedores de lo bueno y amadores más de los deleites que de Dios (2ª Timoteo 3:1 a 5).  Ahora bien, ¿cuál es el fin de la reprobación?

FIN Y PROPÓSITO DE LA REPROBACIÓN

El propósito más importante de la reprobación es manifestar LA GLORIA DE DIOS y su JUSTICIA en el castigo de los pecadores.  Salmos 92:7 dice que los impíos serán destruidos eternamente;  su camino perecerá (Salmo 1:6),  su destrucción será la muestra del poder y la ira de Dios (Romanos 9:22) y que serán echados al lago de fuego (Apocalipsis 20:15). ¿En qué consiste este castigo? En la separación eterna de los pecadores y Dios, lo que la Biblia llama la muerte segunda, para ser atormentados sin fin, por los siglos de los siglos (Apocalipsis 20:10).