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El Evangelio (Última Parte)

Publicado: 5 noviembre, 2011 en Evangelio

EL LLAMADO DEL EVANGELIO

Después de leer toda esta explicación sobre de qué trata el Evangelio, te preguntarás: ¿POR QUÉ DEBO SABER ESTO? Hay una sola respuesta para tu pregunta: PORQUE DEBES SABER CUÁL ES TU SITUACIÓN ANTE DIOS:

 Tú, delante de Dios eres pecador. ESTAS MUERTO ESPIRITUALMENTE. Has ofendido al Dios santo y justo que aborrece el pecado y al pecador, no haciéndolo pasar por inocente. Por eso, estás bajo CONDENACIÓN ETERNA. NO puedes cumplir la Ley de Dios porque estás MUERTO.  La ley te hace culpable ante Dios. Ninguna cosas que hagas por tu propio esfuerzo te podrá salvar. No te servirán los rezos repetitivos, tener páginas abiertas de la Biblia, un comportamiento respetable o las obras de caridad. Todo lo que hagas para GANARTE a Dios será inútil, porque en este momento estás bajo su IRA.

Pero el mensaje del Evangelio es que Dios tiene salvación en JESUCRISTO y quién cree en Él tiene vida eterna. Tú no mereces la salvación, pero Dios, en su misericordia la ofrece de gracia, como un favor que no merecemos. Amigo o amiga que has leído este folleto, DEBES ARREPENTIRTE DE TUS PECADOS y TENER FE EN LA OBRA DE CRISTO, SU MUERTE EN LA CRUZ y su RESURRECCIÓN. Pasarás de MUERTE a VIDA. Cuando le recibas como SALVADOR, Él te RECONCILIARÁ con Dios y te LIBERARÁ DEL PECADO Y SUS CONSECUENCIAS. Cuando le recibas como SEÑOR, Él tomara CONTROL de tu vida, transformándola.

Cuando hayas hecho esto, verás que el amor de Dios está únicamente en CRISTO. Fuera de Él, no hay amor, sólo condenación eterna. Por eso, recuerda siempre lo que dicela Biblia:

«Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.»
(HECHOS 4:12)

DIOS TE BENDIGA

El Evangelio (Quinta Parte)

Publicado: 5 noviembre, 2011 en Evangelio

LOS RESULTADOS DE LA OBRA DE CRISTO

Para quien recibe a Cristo con genuino arrepentimiento y fe, la obra que Él realizó en la cruz no trae sólo la salvación del pecado, sino también:

  • Reconcilia al pecador con Dios: A través de la sangre de Cristo en la cruz, el pecador es reconciliado con Dios (Colosenses 1:21).
  • Justifica al pecador arrepentido:  La justificación es el veredicto divino que declara al pecador libre de toda culpa. La base de la justificación es la obra de Cristo y por medio de la fe, Dios justifica al nuevo convertido, dándole vida eterna (Romanos 1:17).
  • El pecador es regenerado: El Espíritu Santo le da un nuevo corazón al creyente, para responder al llamado del Evangelio. Esto es la regeneración, a la cuál también se le llama nacer de nuevo (Juan 3:6).
  • Paz con Dios: Al ser reconciliado y justificado, el pecador convertido tiene paz con Dios. Esta paz consiste en que ya no somos sus enemigos, pues por medio de la fe en Cristo el converso puede llegar al Padre (Romanos 5:1).
  • La seguridad de la salvación: Jesucristo dijo que el que oye su palabra y cree, tiene vida eterna, pasando de muerte a vida (Juan 5:24). Esta salvación, entonces, NO SE PIERDE.
  • La salvación es completa: Cuando el convertido recibe a Cristo, tiene la salvación completa, pero ésta es un proceso que terminará cuando Cristo vuelva (Filipenses 1:6).

LA VIDA CRISTIANA

La vida cristiana comienza cuando el pecador recibe a Cristo. Desde ese momento, va creciendo espiritualmente. Este crecimiento es llamado SANTIFICACIÓN, donde Dios va obrando en la vida del creyente. Sin embargo, debemos ocuparnos de nuestra salvación, sin descuidarla (Filipenses 2:12-13 y 2ª Pedro 1:10). Esta nueva vida incluye:

  • Una relación personal con Cristo: El creyente, al confiar en Jesús como su Salvador y Señor, va estableciendo una relación personal con Él.
  • Ser discípulo de Jesús: Al seguir a Jesús, el nuevo creyente también es un discípulo. Es necesario entender que ser discípulo esnegarse a sí mismo, siendo Cristo el centro de su vida, quedando todo bajo su señorío, siendo testimonio para otros.
  • Los frutos del Espíritu: El creyente va creciendo con los frutos que da el Espíritu Santo. Estos son: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe mansedumbre y templanza (Gálatas 5:22-23). Mientras el espíritu actúa en la vida del creyente, estos frutos se irán manifestando.
  • La oración: La oración es la manera en que podemos hablar con Dios. En la oración reconocemos la gloria de Dios, confesamos nuestros pecados, le agradecemos por sus bendiciones, pedimos por nuestras necesidades y dejamos que todo se haga en Su Voluntad. Todo, en nombe de Jesús, el único intermediario entre Dios y el creyente.
  • Arrepentirse de los pecados diarios: Este arrepentimiento, distinto al arrepentimiento salvador, es importante para no perder la comunión con Dios. Los cristianos aún pecan, por eso es importante confesar diariamente nuestros pecados.
  • La lectura de la Biblia: Leer la Palabra de Dios es muy importante. En ella encontramos cómo podemos hacer la voluntad de Dios y como vivir  la vida cristiana. También, la lectura de la Biblia nos ayudará a compartir el Evangelio con otros y nos fortalecerá en la fe.
  • Reunirse con otros cristianos: La vida cristiana no es sólo individual, sino también comunitaria. Congregarse (reunirse) con otros creyentes es importante porque encontramos consuelo, estudiamos la Palabra de Dios, nos perfeccionamos en los frutos del Espíritu, adoramos a Dios y le glorificamos con acción de gracias. Aunque también hay problemas dentro de las congregaciones, el creyente debe tener puesta la mirada en Jesús. El creyente, así, pasa a ser parte de la Iglesia, que es el Cuerpo de Cristo, donde Él es la Cabeza (Efesios 1:22-23) y que está formada por todos los creyentes de todo lugar y época.

Mucha gente piensa que recibir a Cristo es una forma de solucionar sus problemas, recibir beneficios materiales o ser espiritualmente superiores. Pero no es así: Los problemas pueden aumentar, podemos perder todo lo que tenemos y el orgullo de sentirse «espirituales» es derribado. La vida cristiana no es fácil: Habrá que renunciar a muchas cosas, el creyente tendrá la oposición de familiares, amigos y cercanos que le mirarán con simpatía, pero que esperarán un error para acusarle. Pero también el creyente debe saber que nmada nos alejará del amor de Dios: ni lo alto, ni lo profundo, ni las angustias, nada. Porque a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, siendo en Cristo más que vencedores (Romanos 8:28 y 38-39).

El Evangelio (Cuarta Parte)

Publicado: 4 noviembre, 2011 en Evangelio

LA SALVACIÓN ES POR GRACIA

Hemos señalado anteriormente que la obra de Cristo trae salvación para todos aquellos que creen en Él. Todos, al preguntar a qué vino el Hijo de Dios, correctamente responden que lo hizo para salvarnos. Pero, ¿qué es la salvación?. Veamos lo que dice el apóstol Pablo:

«…y por medio de él (Cristo) reconciliar todas las cosas, así como las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la pz mediante la sangre de su cruz» (Colosenses 1:20).

Este versículo nos presenta un aspecto de la salvación: La reconciliación de todas las cosas en Cristo. Pero también es Cristo:

«en quién tenemos redención por su sangre, el perdón de los pecados, según las riquezas de su gracia» (Efesios 1:7).

En este otro versículo aparece otro aspecto de la salvación: La liberación y el perdón de los pecados. Pero también hay dos palabras muy importantes:

  • Redención: ¿Qué es redimir?. En la Antigüedad, los esclavos y cautivos eran liberados mediante el pago de un rescate, que tenía un precio. Este rescate era cancelado por quién liberaba a estas personas. Eso era la redención. Todos los seres humanos son esclavos del pecado, pero Cristo, con su sangre en la cruz pagó por nuestro rescate. En otras palabras, nos redime, liberándonos del pecado y sus consecuencias.
  • Gracia: ¿Merecemos nosotros esta salvación tan grande?. La respuesta rotunda es NO. Nada de lo que hagamos humanamente nos hace dignos de ser salvados. Sólo nos corresponde la condenación eterna. Pero la Biblia nos enseña que la salvación es por gracia. La gracia es el acto misericordioso de Dios de salvar a los pecadores que ponen su fe en Cristo. Esta gracia es un favor que no merecemos: Pablo dice que por gracia el pecador que ha puesto su fe en Cristo es salvo y esto, es un don de Dios (Efesios 2:4,5 y 8); y Jonás, el profeta que estuvo tres días en el vientre del gran pez escribió: La salvación es de Jehová (Jonás 2:9).

Dios ha dado su dádiva de vida eterna, que es Jesús, la cual nos salva del pecado y de su consecuencia: LA MUERTE ETERNA (Romanos 6:23). Ahora, te preguntarás: ¿Cómo puedo recibir esta salvación?

¡ARREPENTÍOS Y CREED EN EL EVANGELIO!

La Biblia muestra que para recibir la salvación, debemos arrepentirnos y creer en el Evangelio (Marcos 1:15).  Vamos a explicar en qué consiste esto:

  • El Arrepentimiento: Mucha gente cree que arrepentirse es sentir remordimiento por los pecados, hacer votos voluntarios para no hacer el mal o un desahogo emoconal por la culpa. Eso no es lo que enseña la Biblia. ¿Qué es, entonces, el arrepentimiento?. Es un cambio de actitud y cambio de vida. Literalmente, la palabra arrepentimiento quiere decir cambio de mente. Siendo así,  ¿cuándo el arrepentimiento es verdadero? Cuando sentimos tristeza por el pecado, lo que nos lleva a pedir perdón por ofender al Dios santo, quien nos perdona y borra nuestros pecados cuando se los confesamos y dejamos nuestra vida pecaminosa para seguir a Jesús. Este es el arrepentimiento salvador  que hacemos cuando recibimos a Cristo.
  • La Fe: La salvación es por la fe en Jesús, algo que la Biblia deja muy claro. Es sólo por medio de Él que podemos llegar al Padre, según sus propias palabras: «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida, nadie viene al Padre sino por Mí» (Juan 14:6). La fe en Cristo nos da vida, pero esta fe no es simplemente un conocimiento intelectual, una esperanza insegura ni se basa en milagros o señales. La fe salvadora es CREER (CONFIAR) en que la obra de Cristo es suficiente para la salvación, recibiéndole como SALVADOR y SEÑOR  de nuestra vida.  Esta fe nos lleva a una relación personal con Jesús, que nos da la seguridad que Él murió por nuestros pecados (Jesús es Salvador) y que produce sumisión a Él, mandando en nuestra vida para hacer Su Voluntad (Jesús es Señor).

Resumiendo lo que hemos explicado en esta parte, señalemos que la Biblia enseña que la salvación es por la gracia misericordiosa de Dios y la recibimos cuando nos arrepentimos de nuestros pecados y confiamos en Cristo como  Salvador y Señor de nuestra vida. En la quinta parte del Evangelio, veremos lo que ocurre cuando una persona ha recibido a Jesús.

El Evangelio (Tercera Parte)

Publicado: 3 noviembre, 2011 en Evangelio

LA OBRA DE CRISTO

Cuando explicamos la definición del Evangelio, dijimos que era el plan de salvación eterna de Dios realizado en la persona y obra de Su Hijo, Jesucristo. Esto es el centro del mensaje evangélico:

CRISTO MURIÓ POR LOS PECADOS EN LA CRUZ, PARA SATISFACER LA JUSTA IRA DE DIOS, SUFRIENDO EN NUESTRO LUGAR, RESUCITANDO AL TERCER DÍA, VENCIENDO A LA MUERTE, PARA QUE TODO AQUEL QUE CREA EN ÉL, TENGA VIDA ETERNA.

Ahora, vamos a explicar lo que significó la obra de Cristo en la cruz:

Dios, siendo SANTO y JUSTO, debe CASTIGAR el pecado. Por eso, exige que el pecador pague eternamente  por ofender Su santidad. Ningún ser humano es considerado justo por Dios (Romanos 3:10 al 12). Entonces, la perfecta obra de Cristo satisface la ira de Dios y a la vez, muestra su misericordia con los pecadores:

1- Dios imputó sobre Jesús los pecados pasados, presentes y futuros  de todos aquellos que creen en Él, haciéndolo pecado por nosotros (2ª Corintios 5:21).

2- Cristo fue nuestro sustituto, muriendo en nuestro lugar, para que Dios derramara su ira sobre Él. Es decir, Dios castigó a su propio Hijo, mostrando a la vez su justicia y su misericordia. Isaías, el profeta, nos dice que Él fue herido por nuestras rebeliones y molido por nuestros pecados (Isaías 53:5)

3- Cristo fue nuestra propiciación, es decir, el sacrificio que calmó la justa ira de Dios (Romanos 3:25).  Al morir en la cruz, Cristo exclamó «consumado es», quedando la deuda que teníamos en nuestra contra, totalmente pagada (Colosenses 2:13-14).

Entonces, el sacrificio de Cristo reconcilia a Dios con el hombre , haciendo la paz mediante su  sangre derramada en la cruz (Colosenses 1:20) y también, libera a todo aquel que cree, del pecado y la condenación eterna.

¿Cómo pudo Jesús hacer ésto? Lo hizo, porque Él es DIOS:

  • A los judíos que discutían con Él, les dice YO SOY (Juan 8:58), que es el nombre con que Dios se presentó a Moisés Éxodo 3:14).
  • A los creyentes de Colosas, Pablo les dice que en Cristo habita corporalmente la plenitud de la Deidad (Colosenses 2:9).
  • Pablo lo declara cuando le escribe a Tito sobre la manifestación gloriosa de «nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo» (Tito 2:13).

Pero Jesús también es HOMBRE:

  • Él estuvo cansado (Juan 4:6).
  • Él tuvo hambre (Mateo 4:2).
  • Él fue tentado
  • Por eso, el autor de Hebreos dice: «Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado» (Hebreos 4:15). Y aquí está lo importantes: Jesús NO TUVO PECADO, por eso su muerte en la cruz fue expiatoria, es decir, borró nuestra culpa con su sacrificio por el pecado.

Jesús, la segunda persona de la Trinidad se encarnó y siendo verdadero Dios y verdadero hombre, vino a:

  • Revelar a Dios ante los hombres: «El que me ha visto a mí, ha visto al Padre» (Juan 14:9).
  • Hacer la voluntad de Dios y así, glorificarlo: «Yo te he glorificado en la tierra, he acabado la obra que me diste que hiciese» (Juan 17:4).
  • Salvar a su pueblo de sus pecados: Mateo, en su Evangelio, muestra que los nombres del niño nacido en Belén explican su venida: Emanuel (Dios con nosotros) y Jesús (Dios salva) (Mateo 1:21 y 23).
  • Destruir las obras del diablo (Juan 12:31 y Hebreos 2:14).
  • Ser ejemplo a todos los que creen en Él: «Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas» (1ª Pedro 2:21).

Pero hay otra razón importante: El hombre finito sufre la ira de Dios por sus pecados, pagándolos por un tiempo sin fin. Jesús, en cambio, siendo Dios infinito, sufrió la ira del Padre por un tiempo limitado, cuando estuvo en la cruz. Es decir, Jesucristo hizo el pago infinito por el pecado, de una vez y para siempre (Hebreos 10:12).

La resurrección de Cristo es otra parte esencial del Evangelio y también es muy importante porque:

  • Evidencia que Dios es verdadero.
  • Muestra el poder de Dios sobre la muerte, levantando a Cristo de entre los muertos.
  • Es un testimonio para la resurrección de los seres humanos. Sólo el cristianismo se funda en esta esperanza.
  • La vida eterna resucitada comienza cuando creemos en Cristo. Como dice Pablo, que nueva vida tenemos en Cristo
  • Cuando el Señor vuelva, quienes han creído y ahora están muertos, serán resucitados y serán transformados aun cuerpo de gloria y quienes estén vivos en ese gran día, también lo serán.

Esta es la obra perfecta que Jesús hizo. Este es el plan eterno de salvación que predicamos, pero ¿en qué consiste esta salvación tan grande y cómo  podemos recibirla?. Lo veremos en la cuarta parte del Evangelio.

El Evangelio (Segunda Parte)

Publicado: 7 octubre, 2011 en Evangelio

LA LEY DE DIOS

La Biblia señala que Dios ha revelado su carácter santo a través de Su Ley moral, eterna y perfecta. Ella es la expresión de la voluntad de Dios que debe ser cumplida por nosotros. A esta Ley la conocemos como Los Diez Mandamientos (Éxodo 20:1 al 17):

  1. Él es el Dios Verdadero y no debemos tener otros dioses delante de Él: Este mandamiento nos dice que tenemos que reconocer al único y verdadero Dios. Pero el ser humano NO  cumple esta primera orden divina. Las personas tienen sus propios dioses (dinero, personajes, pasatiempos, cosas e incluso una falsa imagen de Dios), lo que hace al ser humano idólatra.
  2. No debemos hacernos imágenes de nada en la tierra, los cielos o el mar y no adorarlas: La idolatría se expresa cuando nos hacemos una falsa imagen de Dios o cuando adoramos lo que no es Dios, cambiando la adoración al Creador por la de las cosas creadas (Romanos 1:23).
  3. No debemos tomar el Nombre de Dios en vano: El nombre de Dios debe ser reverenciado y respetado. En el Antiguo Testamento, quienes profanaban el nombre de Dios eran castigados con la muerte. ¿Cuándo tomamos el nombre de Dios en vano? Cuando blasfemamos (chistes groseros que ocupan Su  nombre, burlarse de Su poder y santidad), al hacer falsos juramentos con su nombre,  los cuales son pecaminosos y si los cristianos muestran que con sus acciones, deshonran el nombre de Dios.
  4. Respetar el Día de Reposo: El día de reposo es donde debemos expresar nuestra adoración a Dios y no lo hacemos al ocupar ese día para nuestros propios intereses.
  5. Honrar al Padre y a la Madre: Debemos, según este mandamiento, reconocer la autoridad de nuestros padres, considerando su enseñanza, disciplina, buenos consejos y la relación con ellos. Con ello, aprenderemos a respetar a toda persona, a las autoridades y a Dios mismo. Al no hacerlo, demuestras tu propio pecado.
  6. No Matarás: En este mandamiento, lo que se quiere decir es NO ASESINARÁS con alevosía ni deseos de venganza. Entonces, cuando alientas intentos de suicidio, matas a alguien por motivos humanos justificados, matas por placer, defiendes el aborto, estás violando el mandamiento. Pero al odiar a alguien, desearle mal,  lo discriminas o le tratas con indiferencia, te conviertes en HOMICIDA, porque espiritualmente lo estás MATANDO.
  7. No Cometerás Adulterio: Este es uno de los pecados más dañinos, rompiendo vidas, familias y distorsionando el propósito de Dios para el matrimonio: amor, gozo y procreación. Según la Biblia, desear a otro hombre o mujer estando casado, tener amantes, ser infiel , al separarte por capricho de tu cónyuge para estar con otra persona, se está cometiendo ADULTERIO.
  8. No Hurtarás: Dios nos manda a conseguir nuetras cosas con honestidad, a través de nuestro trabajo y respetar lo que nuestro prójimo logra con él. Este mandamiento hace énfasis en que no debemos conseguir las cosas de manera inmoral o ilegítima. Entonces, no es tan sólo el robo como acto delictivo lo que viola este mandamiento, sino también cuando copias en una prueba, pirateas música o películas, presentar el esfuerzo de otros como tuyo, buscas enriquecerte por todos los medios o ganar dinero malamente o no cumples con tu trabajo estás hurtando.
  9. No Debemos Levantar Falso Testimonio: Este mandamiento no sólo exige decir la verdad y mentir sobre otra persona, si no también respetar su honra y buen nombre. Así también nuestro nombre es honrado. Si mentimos, no somos confiables, debemos seguir mintiendo para ocultar la verdad, nos hacemos hipócritas y no amamos la verdad. Así, violamos este mandamiento.
  10. No Codiciarás: La codicia es un pecado que está en lo más profundo del ser humano. Nos exige este mandamiento no desear egoístamente lo que otros tienen. Pero fíjate que este mandamiento involucra a los demás porque si codicias a la pareja de otro, adulteras; si al desear algo y lo consigues de manera ilegítima, hurtas; si mientes sobre tu prójimo por envidia, levantas falso testimonio; si por codiciar lo de tu prójimo lo odias y le rechazas, lo estás matando; al desear estar cerca de un famoso con todo tu corazón,  eres un idólatra y adoras lo que no es Dios; si por querer tener más, trabajas durante el día de descanso, no respetas el día de reposo que es para Dios; si culpas a Dios porque otros tienen y tú no posees lo mismo, tomas el nombre de Dios en vano y si al desear algo que tus padres no te pueden dar, los ofendes, no los estás honrando. ¿Ves? La codicia te lleva a romper TODOS  los mandamientos.

Dios no cambia sus exigencias ni baja el nivel de ellas y su Ley demanda perfección, tanto en la conducta externa como en nuestras actitudes internas. La ley divina llega a lo más hondo de nuestro ser y nos muestra la horrible maldad que tenemos. Entonces, la ley nos hace saber cómo y cuándo pecamos (Romanos 3:20).

¿CUÁLES SON LAS CONSECUENCIAS DEL PECADO?

Dios, al dar su Ley, exige que todo ser humano deba cumplirla. Esta orden divina se basa en Su SOBERANÍA y no en nuestra moralidad.  Nosotros NO PODEMOS CUMPLIR ESTA EXIGENCIA  porque nuestra naturaleza es PECAMINOSA. Y el pecado nos hace violar la Ley (1ª de Juan 1:34). Entonces, ¿cuáles son las consecuencias del pecado?

  1. Estar separados de Dios: Este es el resultado más horrible del pecado. Hebreos 10:31 dice que horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo. Al estar separado del Creador, estás muerto espiritualmente y estás bajo la ira de Dios. El Salmo 7:11 dice: Dios es juez justo  y Dios está airado contra el impío todos los días. En la carta a los Colosenses, el apóstol Pablo dice que la ira de Dios viene sobre los pecadores (Colosenses 3:6).
  2. Los Esfuerzos Humanos NO VALEN NADA: Las personas creen que llegan a Dios porque hacen buenas obras, cumplen con los ritos religiosos o muestran una conducta externa aceptable. Eso les llevaría a ganarse a Dios, pero la Biblia muestra que es falso. Isaías, el profeta, dijo que nuestras obras (justicia) son como trapos sucios delante de Dios (Isaías 64.6), porque están manchadas con nuestro egoísmo pecaminoso.
  3. El Veredicto de la Ley: Como no podemos cumplir la Santa Ley de Dios, ésta NOS CONDENA y nos pone bajo el juicio de Dios (Romanos 3:19). Ninguno de nosotros se escapa al veredicto de la Ley y los que no tienen Ley pero hacen las cosas que están en ella, son Ley para sí mismos. Es decir,  los que conocen la Ley son condenados y los que no la conocen pero hacen cosas que proscribe la Ley divina, también lo son (Romanos 2:12 al 15).

Todo ser humano está bajo la condena de la Ley, que exige LA MUERTE DEL PECADOR, para satisfacer la JUSTICIA Y LA IRA DIVINA.  En la tercera parte del Evangelio veremos cómo podemos ser librados de la ira de Dios.

El Evangelio (Primera Parte)

Publicado: 5 octubre, 2011 en Evangelio
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«Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios   para salvación a todo aquel que cree…»

(Romanos 1:16)

Amigo o amiga que has entrado a esta página:

¿Qué es el Evangelio? Alguna vez, todos hemos escuchado esta palabra que ha sido interpretada de varias maneras. Para unos, el Evangelio es lo que Dios espera de los seres humanos y para otros, es sólo el nombre de cuatro libros que aparecen en la Biblia. Muchas respuestas han sido dadas, pero, lo que en realidad nos muestra la Escritura es que el Evangelio es el plan de salvación eterna de Dios, realizado en la persona y obra de su Hijo, Jesucristo. Esta es la buena nueva (euaggélion = evangelio) que Dios da a los seres humanos. Pero antes de compartir esta buena noticia, hay cosas importantes que debemos saber.

¿QUIÉN ES DIOS?

Todos saben que hay un Dios, incluso quienes dicen no creer en Él. El apóstol Pablo dice en la carta a los Romanos que Dios mismo se ha revelado a todo ser humano en las obras de la Creación (Romanos 1:19-20), en la conciencia, teniendo los grandes principios morales que Él ha dictado mediante la noción del bien y el mal (Romanos 2:14-15). Sin embargo, la Biblia es la revelación máxima y que nos muestra que Dios es:

Espíritu (Juan 4:24)

Infinito, siendo por ello Omnipresente (Job 11:7)

Eterno, no tiene principio ni fin (Salmo 90:2)

Inmutable, no cambia (Santiago 1:17)

 Dios también tiene atributos que son parte de su carácter y que la Biblia enseña claramente:

Es Sabio (Salmo 147:5)

Es Poderoso (Apocalipsis 4:8)

Es Verdadero (Juan 17:17)

Es Bueno (Mateo 19:17)

Es Amor (1 ª de Juan 4:7-8)

Es Santo, es decir, aborrece el pecado y a quién hace pecado (Romanos 1:18, Salmo 5:5)

Es Redentor, del Él depende nuestra salvación (Jonás 2:8)

Y también es Justo, aplicando Su justicia para salvar y condenar a Sus criaturas (Salmo 7:11, Nahum 1:3)

La Biblia nos muestra a un Dios personal, que manifiesta su poder y majestad siendo el Creador de todas las cosas (Génesis 1:1, Apocalipsis 4:11)  ejerciendo su  Gobierno Soberano sobre ellas (Salmo 24:1, 103: 9)

EL PECADO Y LA SANTIDAD  DE DIOS

Para entender por qué el Evangelio es una buena nueva, veamos cómo era en el principio la relación entre Dios y el ser humano. Dios creó al ser humano para tener una relación íntima con Él, pero esta relación se rompió a causa del pecado. Entonces, ¿qué es el pecado?. Cuando nombramos los atributos de Dios, dijimos que Él es Santo y esto significa que es moralmente perfecto. Al ser Santo, Dios está separado de todo mal y por tanto, aborrece al pecado y al pecador. Ningún malvado estará delante de Dios. ¿Quiénes son estos pecadores? Según la Escritura, todos somos pecadores, todos ofendemos al Dios Santo (Romanos 3.23). Aunque sea el más insignificante de los pecados, es infinitamente ofensivo a Él, porque es infinitamente Santo. El pecado es, en otras palabras, todo aquello en el ser humano que no exprese o sea contrario al carácter santo de Dios.

Ahora, que ya sabes quién es Dios y que Él es Santo, te preguntarás: ¿Cómo podemos saber cuando pecamos? Ése será el tema de la segunda parte del Evangelio.