Evangelismo

Publicado: 10 octubre, 2011 en Evangelismo

La predicación fiel de la Palabra de Dios es un tema que atañe a toda la Iglesia. No es solamente responsabilidad de los líderes eclesiásticos, sino también de todo creyente. Debemos cumplir con esta tarea que se nos ha encomendado, según las palabras del apóstol Pablo a los hermanos de Corinto:

«Pues si anuncio el evangelio, no tengo por qué gloriarme; porque me es impuesta necesidad; y ¡ay de mí si no anunciare el evangelio! Por lo cual, si lo hago de buena voluntad, recompensa tendré; pero si de mala voluntad, la comisión me ha sido encomendada». (1ª Corintios 9:16 y 17). 

Entonces, ¿qué es el evangelismo?. Es la forma en la cuál predicamos el Evangelio obedeciendo la comisión ordenada por nuestro Señor Jesucristo en Mateo 28:19:

 «Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;…» 

A menudo, se cree que el evangelismo debe ser una actividad principalmente enfocada a los incrédulos, pero la Biblia atestigua que también, dentro de la propia Iglesia, es necesario predicarlo por la creciente ignorancia escritural del pueblo de Dios, la entrada de ideas humanistas que han afectado la sana doctrina y para confrontar la vida de los creyentes. La carta de Pablo a los Gálatas o las advertencias de Pedro, Juan y Judas a los santos son ejemplos que nos muestran que frente a todas estas corrientes y estilos de vida que nos llevan al error, la predicación evangelística nos exhorta a perseverar en lo que hemos aprendido.

En esta sección, tendremos dos estudios en que trataremos el tema del Evangelismo: Por un lado, veremos las técnicas centradas en el hombre, en el apartado titulado Evangelismo Moderno. Como contraparte, mostraremos el método que la Escritura nos enseña para anunciar a Cristo, en el estudio titulado Evangelismo Bíblico. Es importante que confrontemos nuestras técnicas evangelísticas con lo que la Biblia nos manifiesta, para honrar a Dios en nuestra predicación y no dar cabida a los engaños de los esfuerzos humanos que nos alejan de la verdadera forma de evangelizar.

Dios y el Problema del Mal

Publicado: 10 octubre, 2011 en Temas Controversiales

DIOS Y EL MAL

El problema del mal es uno de los temas más recurrentes al momento de atacar la doctrina cristiana. Los no creyentes argumentan que la existencia del mal es contradictoria al proclamar el amor y la bondad de Dios tal como aparece en la Escritura. Por no dar respuestas adecuadas, los cristianos prefieren evadir el tema o argumentar desde la óptica humanista del libre albedrío o como han llegado a  decir algunos, que Satanás es el creador del mal. Pero estos intentos sólo llevan a los creyentes a tratar de justificar a Dios, pero caen en una tremenda falacia. El cristianismo bíblico ofrece la más lógica respuesta sobre el origen del mal. Ningún sistema filosófico o religioso la entregará mejor. No hay contradicción entre Dios y la existencia del mal. La Escritura es muy clara y no establece que esto sea un misterio. El tema del mal genera reacciones mas bien emocionales que de una respuesta escritural, la cual es INFALIBLE. Entonces, ésto nos lleva a la pregunta lógica: ¿ES DIOS EL CREADOR DEL MAL?.

Veamos la siguiente frase, muy usada por los no creyentes y que se basa en la paradoja de Epicúreo:

«Dios es todopoderoso y es amor (1). Entonces, si Dios es omnipotente, podría destruir el mal y como es amor, desea destruir el mal (2). Pero el mal aún existe (3), por tanto, el concepto cristiano de Dios es falso, o simplemente no existe (4).»

Las premisas del análisis que viene son interesantes:

El argumento se hace insostenible en la premisa 2: ¿Por qué Dios querría destruir el mal? Y, ¿por que desearía hacerlo?. Aquí, la definición de amor, bien, mal son las que importan para el debate lógico. ¿Qué definición pueden dar los no creyentes a estas palabras fuera de la enseñanza bíblica? Si no la dan, queda en claro que la definición que tengan no es bíblica y que, no estamos los creyentes obligados a responder desde la Escritura. Si algún no cristiano opina lo contrario, debe demostrar con la Biblia por qué el amor de Dios quiere y desea necesariamente el fin del mal.

En la premisa 1: ¿Qué definición de amor usaremos? Si define la premisa de amor 1 en base a la Biblia, debe sostenerla de igual forma en la premisa 2, pero, se da que por debajo, incluye SU propia definición de amor, por lo tanto, su argumento es totalmente ilógico y lo hace irrelevante. En otras palabras, el no cristiano debe definir sus propios términos. Si éstos son relativos, frente a una definición absoluta como lo muestra la Biblia, sus argumentación es incomprensible. Por lo tanto, su oposición es contradictoria.

La premisa 3, no puede establecerse sin la premisa 4. En otras palabras, la existencia del mal SÓLO se explica con la existencia del Dios bíblico, pues, sin un estándar ABSOLUTO de lo bueno, correcto, la existencia misma del mal pierde sentido. El no cristiano podrá definir por mal todo lo que él desaprueba, pero su estándar NO ES ABSOLUTO, ni mucho menos UNIVERSAL. Y si apela a un estándar absoluto, siempre terminará apelando indirectamente al carácter moral del Dios cristiano. Por ejemplo, como puede leerse en algunos blogs, una persona está contra la pena de muerte, y argumenta que Dios ordenó no matar, pero apoya el aborto como decisión de la madre sobre su bebé no nacido. Entonces, su propio argumento cae en contradicción, por usar UNA NORMA ABSOLUTA (Dios), para criticar o apoyar lo que él desaprueba o aprueba de forma RELATIVA (en este caso, el derecho a la vida).

Ahora bien, si el no cristiano afirma que Dios no existe, tampoco tiene ninguna base racional para decir que el mal existe. Por lógica, el conocimiento de Dios está antes que el conocimiento del mal. Si no se sabe con certeza la existencia de Dios, entonces el mal no se puede definir. Si apela el no cristiano en su argumento a la existencia del Dios bíblico para argumentar sobre el problema del mal, entonces su argumentación es pobre y no tiene razón de ser. Ahora, si algunos no cristianos dicen que esto es una prueba en contra de la existencia de Dios, deben seguir tratando de demostrar por qué Dios tendría que destruir el mal. Ni siquiera puede usar los argumentos de los eventos injustificados, pues, por definición bíblica, todo lo que Dios hace es JUSTIFICADO, porque Él lo ha decidido así.

¿Qué respuestas dan las cosmovisiones no cristianas? No pueden sostenerlas, pues caerían en contradicciones en lo que dicen sobre el mal natural y el mal moral. No podrán explicar cómo comenzó el mal y este aún continúa.

En resumen:

a) La existencia del mal no se puede sostener sin la existencia del Dios cristiano.

b) Esto significa que no hay estándar más alto que Él y si el no cristiano argumenta contra eso, debe encontrar un estándar igual o superior.

c) Si las definiciones que utiliza el no cristiano para el problema no son absolutas, ni universalmente aceptadas, su ataque se hace inofensivo.

d) Entonces, no hay contradicción entre el Dios amoroso y la existencia del mal.

Lo que enseña, entonces, la Escritura es:

1-Dios es soberano sobre SU creación y el ÚNICO con libre albedrío para actuar en ella.

2-Por tanto, Él ha decretado la existencia del mal, controlándolo en todos sus aspectos. Si no tienes un referente universal distinto a Dios para decir que esto es malo, entonces, por definición, ES BUENO. Recuerden Génesis, donde Dios vio que todo lo que había hecho era BUENO.

3- El objetivo tanto de la creación, la existencia del mal y la salvación es LA MANIFESTACIÓN DE SU GLORIA.

En conclusión, la única posición racional sobre la existencia del mal es la cosmovisión bíblica, porque no se destruye con este problema, pero las visiones no cristianas se hacen insostenibles porque caen en contradicciones.

LA RESPONSABILIDAD HUMANA

Dios ha decretado el mal, pues es su autor fundamental, pero HA RESPONSABILIZADO MORALMENTE AL SER HUMANO como autor material del mal. Dios no le rinde cuentas ni es responsable ante ningún ser humano por ésto, como dice Pablo en Romanos: Pero me dirás: ¿Por qué, pues, inculpa? porque ¿quién ha resistido a su voluntad? Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios? ¿Dirá el vaso de barro al que lo formó: ¿Por qué me has hecho así? (Romanos 9:19 y 20).

Hay respuestas que los cristianos NUNCA deben decir a los no cristianos, por ser ilógicas y antibíblicas:

a) La libertad del hombre: El argumento es como sigue. Dios creo al hombre con la capacidad de elegir y tomar sus decisiones de forma libre e independiente de su Creador. Pero, el mal sólo se puede imputar al hombre mismo, pues, por lógica, Dios lo habría creado con el potencial para hacerlo
En el fondo, no encara esto el problema del mal, sino que defiende el libre albedrío humano: 1- Cambia el debate a por qué existe el mal en el universo de Dios a por qué Dios creó un universo con potencial para el mal y 2- Si los cristianos (y muchos no creyentes) defienden esta postura, presuponen que Dios sabía que existiría el mal, ya señalan  DIRECTA O INDIRECTAMENTE, tomando las premisas 1 y 2, que DIOS ES EL CREADOR DEL MAL. Queda aún el tema del mal natural: SÓLO DIOS PUEDE RELACIONAR EL MAL NATURAL AL MAL MORAL, por ejemplo, el Diluvio, terremotos y catástrofes. Ésto no quiere decir que cada catástrofe natural sea por males morales, pero Dios sí puede relacionarlos. Él es el autor tanto del mal material como del mal moral. Dios no está limitado a las leyes naturales, que, en el fondo, son la forma en las cuáles Él actúa con su creación.

b) El argumento moral. El requisito moral es otro argumento ilógico. Éste se basa en que si los humanos no están capacitados moralmente para obedecer a Dios, entonces, no son culpables del mal. Pero la Biblia enseña que el hombre es pecador y que carece de capacidad para obedecer pero es MORALMENTE RESPONSABLE, porque DEBE obedecer a Dios aunque no pueda. En otras palabras, la RESPONSABILIDAD MORAL humana se basa en LA SOBERANÍA DE DIOS: Dios dice que el hombre DEBE obedecer, porque DEBE HACERLO.

La Escritura enseña que Dios no sólo ejerce control inmediato sobre la mente del hombre, además Dios también determina soberanamente todas las disposiciones innatas y factores externos relacionados a la voluntad del hombre. Es Dios quien forma una persona en el útero, y es él quien dispone las circunstancias externas por su providencia. Por tanto, APELAR A LA LIBERTAD O INCAPACIDAD MORAL ES ANTIBÍBLICO.

Sólo la fe cristiana es el único camino a Dios y la salvación e intelectualmente, como vemos, no puede ser destruida. En otras palabras, en el cristianismo NO HAY MITOS , porque ellos se encuentran en las COSMOVISIONES NO CRISTIANAS. Los creyentes no deben desesperarse por lo que digan los no cristianos sobre el mal. Mientras no tengan argumentos lógicos, definiciones absolutas o demuestren bíblicamente lo que quieren impugnar, sus argumentos serán irrelevantes. Y en cuanto a los cristianos, tomando la siguiente cita del teólogo Vincent Cheung, debemos recordar lo siguiente:

«Aunque el mal del que hablamos sea en efecto negativo, el fin último, que es el de la gloria de Dios, es positivo. Dios es el único que posee valor intrínseco, y si decide que la existencia del mal en última instancia, servirá para glorificarlo, entonces el decreto es por definición bueno y justificado. Aquel que piensa que la gloria de Dios, no vale la pena de muerte y el sufrimiento de miles de millones de personas tiene una opinión muy elevada de sí mismo y la humanidad. El valor de una criatura sólo puede ser sacado de y dado por su creador, y a la luz de la finalidad para la que el creador lo hizo. Puesto que Dios es el único estándar de medida, si piensa que algo está justificado, entonces es, por definición, justificado. Los cristianos no deben tener ningún problema en afirmar todo esto, y aquellos a quienes les resulta difícil aceptar lo que la Escritura enseña explícitamente deberían reconsiderar su compromiso espiritual, para ver si están realmente en la fe».

*Este artículo está basado en el estudio del teólogo Vincent Cheung: The Problem of Evil (El Problema del Mal), en su libro The Author of Sin (El Autor del Pecado): http://www.vincentcheung.com

Cosmovisión Cristiana

Publicado: 8 octubre, 2011 en Cosmovisión Cristiana

Toda persona y todo grupo humano buscan explicar cuál es el sentido de la existencia, la naturaleza del mundo que lo rodea y cómo puede llegar a conocer la verdad. Las religiones, la filosofía e incluso las ideologías políticas han tratado de dar respuestas a estas interrogantes, confrontándolos con su experiencia y razonamiento. La consistencia que tengan estas respuestas no pueden ser contradictorias, porque se autodestruirían. Si es así, todo intento de comprender la realidad estará destinado al fracaso y en algunos casos, con riesgo para la propia vida.  Por eso, cada persona o grupo humano tiene ideas que influyen en todos los campos de la vida, expresando así su visión del mundo. En otras palabras, una cosmovisión.

¿QUÉ ES UNA COSMOVISIÓN?

Una cosmovisión se define como el conjunto de ideas que nos explican las características de nuestro mundo. Estas ideas estructuran un marco interpretativo para quienes las siguen, elaborando a partir de ellas doctrinas intelectuales y éticas. Es decir, las cosmovisiones entregan los parámetros por los cuales un grupo humano puede interpretar su realidad, respondiendo las preguntas que dan sentido a la existencia. Para comprender las cosmovisiones, es importante señalar que éstas tienen aspectos comunes que les dan coherencia y una base para entregar respuestas satisfactorias para vivir:

  • Algo debe existir: Esto es fundamental  para comprender la existencia propia. Al plantearse ésta más allá de lo observable, comienzan las preguntas sobre la trascendencia y la posibilidad de que algo o alguien haya dado origen a todo lo que existe.
  • Postulados absolutos: Todas las ideas que son parte de una cosmovisión son absolutas. Si éstas no tienen suficiente consistencia, entonces se cae en el relativismo
  • Nunca dos respuestas pueden  ser ambas correctas: En este caso, cuando expresamos la forma en que entendemos el mundo y por mucha tolerancia que esté en boga, siempre una de dos afirmaciones tendrá que ser errónea. Si ambas respuestas son correctas a la vez, entonces la cosmovisión está en riesgo de no entregar respuestas satisfactorias para quien se adhiere a ella.
  • Todos creen en algo: Todas las personas creen en algo y lo practican. Si se niega este razonamiento básico, se cae en el absurdo y no tendría sentido adherirse a tal o cual cosmovisión.

Cuando se comparan las cosmovisiones, es necesario poder conocer estos cuatro componentes, porque éstos están presentes en todas ellas.

PREGUNTAS QUE FORMULAN LAS COSMOVISIONES

Junto a los componentes que señalamos anteriormente, las cosmovisiones tienen preguntas que  se relacionan  con la ontología (el estudio del ser y su fin último), la epistemología (cómo llegamos a saber la verdad) y la ética (cómo debemos vivir), y revelan la visión de mundo que tiene una persona o una sociedad. Como respondan a ellas, será su manera de explicar la realidad:

  • ¿Cuál es la realidad primaria (o real)?
  • ¿Venimos de algo, alguien o de la nada?
  • ¿Cuál es la naturaleza de nuestro mundo?
  • ¿Cómo explicamos la naturaleza del ser humano?
  • ¿Qué ocurre después de morir?
  • ¿Cómo podemos estar seguros de saber la verdad?
  • ¿Cómo distinguimos el bien y el mal?
  • ¿Cuál es el significado de la existencia humana?

A través de la historia, cosmovisiones como el deísmo, el nihilismo, el naturalismo, el existencialismo, el panteísmo oriental, el postmodernismo, la Nueva Era y el teísmo cristiano han respondido estas preguntas. Ahora veremos cuáles son las respuestas que entrega el teísmo cristiano a estas interrogantes.

EL TEÍSMO CRISTIANO

El teísmo (del griego théos = dios) se define como la creencia en una deidad personal,  creadora y trascendente que gobierna su creación e interviene en ella. El teísmo cristiano postula que existe un Dios personal que ha creado el universo y que en su soberanía gobierna a través de Su Providencia. Sobre esta base, las respuestas que entrega el teísmo cristiano son las siguientes:

  • ¿Cuál es la realidad primaria (o real)?: Dios es esta realidad, que explica todo lo que existe. Este Dios personal, trascendente y todopoderoso es quien ha determinado nuestra realidad.
  • ¿Venimos de algo, alguien o de la nada?: Venimos del acto creador de Dios, quien por el poder de Su palabra ha creado el universo de la nada.
  • ¿Cuál es la naturaleza de nuestro mundo?: La naturaleza de nuestro mundo es temporal, al tener su comienzo en la creación divina. Dios actúa en nuestro mundo a través de las leyes naturales, que pueden ser conocidas por el ser humano. Pero Dios interviene en este mundo según sus propósitos.
  • ¿Cómo explicamos la naturaleza del ser humano?: El ser humano fue creado por Dios a su imagen y semejanza para tener una relación con Él, pero al caer en pecado esta relación se rompe, afectando su naturaleza que se vuelve pecaminosa. La obra de Jesucristo restablece la relación de Dios con todos los que creen en su muerte y resurrección.
  • ¿Qué ocurre después de morir?: La muerte es el paso a la vida con Dios (vida eterna) o a la separación sin Él (muerte eterna).
  • ¿Cómo podemos estar seguros de saber la verdad?: Nuestra fuente de conocimiento es trascendente. Lo que conocemos es porque Dios lo ha revelado por medio de la creación, los principios eternos en nuestra conciencia y también por Su Palabra, la revelación máxima.
  • ¿Cómo distinguimos el bien y el mal?: La norma absoluta para distinguirlos  es el carácter santo de Dios, que se ha revelado en su Ley.
  • ¿Cuál es el significado de la historia humana?: La historia humana sirve al cumplimiento del plan de Dios para su propia gloria. Él ha intervenido y guiado la historia humana de forma lineal: el Alfa y el Omega, el principio y el fin.

EN CONCLUSIÓN

Es importante que los cristianos tengamos claras las respuestas a las preguntas  que dan sentido a nuestra creencia, para poder dar razón de nuestra fe sin caer en contradicciones que puedan afectar nuestro testimonio y la predicación del Evangelio.  Pero también es necesario conocer cómo otras cosmovisiones responden a estas inquietudes para entender la manera de pensar de quienes están a nuestro alrededor para argumentar desde la Biblia a cada objeción que ellos tengan. Por último, debemos tener cuidado al comparar nuestra cosmovisión con las otras, para no ser engañados por ellas. Fundamentemos nuestro conocimiento en Dios y recordemos la advertencia de Pablo a los creyentes de Colosas: Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo (Colosenses 2:8).

El Evangelio (Segunda Parte)

Publicado: 7 octubre, 2011 en Evangelio

LA LEY DE DIOS

La Biblia señala que Dios ha revelado su carácter santo a través de Su Ley moral, eterna y perfecta. Ella es la expresión de la voluntad de Dios que debe ser cumplida por nosotros. A esta Ley la conocemos como Los Diez Mandamientos (Éxodo 20:1 al 17):

  1. Él es el Dios Verdadero y no debemos tener otros dioses delante de Él: Este mandamiento nos dice que tenemos que reconocer al único y verdadero Dios. Pero el ser humano NO  cumple esta primera orden divina. Las personas tienen sus propios dioses (dinero, personajes, pasatiempos, cosas e incluso una falsa imagen de Dios), lo que hace al ser humano idólatra.
  2. No debemos hacernos imágenes de nada en la tierra, los cielos o el mar y no adorarlas: La idolatría se expresa cuando nos hacemos una falsa imagen de Dios o cuando adoramos lo que no es Dios, cambiando la adoración al Creador por la de las cosas creadas (Romanos 1:23).
  3. No debemos tomar el Nombre de Dios en vano: El nombre de Dios debe ser reverenciado y respetado. En el Antiguo Testamento, quienes profanaban el nombre de Dios eran castigados con la muerte. ¿Cuándo tomamos el nombre de Dios en vano? Cuando blasfemamos (chistes groseros que ocupan Su  nombre, burlarse de Su poder y santidad), al hacer falsos juramentos con su nombre,  los cuales son pecaminosos y si los cristianos muestran que con sus acciones, deshonran el nombre de Dios.
  4. Respetar el Día de Reposo: El día de reposo es donde debemos expresar nuestra adoración a Dios y no lo hacemos al ocupar ese día para nuestros propios intereses.
  5. Honrar al Padre y a la Madre: Debemos, según este mandamiento, reconocer la autoridad de nuestros padres, considerando su enseñanza, disciplina, buenos consejos y la relación con ellos. Con ello, aprenderemos a respetar a toda persona, a las autoridades y a Dios mismo. Al no hacerlo, demuestras tu propio pecado.
  6. No Matarás: En este mandamiento, lo que se quiere decir es NO ASESINARÁS con alevosía ni deseos de venganza. Entonces, cuando alientas intentos de suicidio, matas a alguien por motivos humanos justificados, matas por placer, defiendes el aborto, estás violando el mandamiento. Pero al odiar a alguien, desearle mal,  lo discriminas o le tratas con indiferencia, te conviertes en HOMICIDA, porque espiritualmente lo estás MATANDO.
  7. No Cometerás Adulterio: Este es uno de los pecados más dañinos, rompiendo vidas, familias y distorsionando el propósito de Dios para el matrimonio: amor, gozo y procreación. Según la Biblia, desear a otro hombre o mujer estando casado, tener amantes, ser infiel , al separarte por capricho de tu cónyuge para estar con otra persona, se está cometiendo ADULTERIO.
  8. No Hurtarás: Dios nos manda a conseguir nuetras cosas con honestidad, a través de nuestro trabajo y respetar lo que nuestro prójimo logra con él. Este mandamiento hace énfasis en que no debemos conseguir las cosas de manera inmoral o ilegítima. Entonces, no es tan sólo el robo como acto delictivo lo que viola este mandamiento, sino también cuando copias en una prueba, pirateas música o películas, presentar el esfuerzo de otros como tuyo, buscas enriquecerte por todos los medios o ganar dinero malamente o no cumples con tu trabajo estás hurtando.
  9. No Debemos Levantar Falso Testimonio: Este mandamiento no sólo exige decir la verdad y mentir sobre otra persona, si no también respetar su honra y buen nombre. Así también nuestro nombre es honrado. Si mentimos, no somos confiables, debemos seguir mintiendo para ocultar la verdad, nos hacemos hipócritas y no amamos la verdad. Así, violamos este mandamiento.
  10. No Codiciarás: La codicia es un pecado que está en lo más profundo del ser humano. Nos exige este mandamiento no desear egoístamente lo que otros tienen. Pero fíjate que este mandamiento involucra a los demás porque si codicias a la pareja de otro, adulteras; si al desear algo y lo consigues de manera ilegítima, hurtas; si mientes sobre tu prójimo por envidia, levantas falso testimonio; si por codiciar lo de tu prójimo lo odias y le rechazas, lo estás matando; al desear estar cerca de un famoso con todo tu corazón,  eres un idólatra y adoras lo que no es Dios; si por querer tener más, trabajas durante el día de descanso, no respetas el día de reposo que es para Dios; si culpas a Dios porque otros tienen y tú no posees lo mismo, tomas el nombre de Dios en vano y si al desear algo que tus padres no te pueden dar, los ofendes, no los estás honrando. ¿Ves? La codicia te lleva a romper TODOS  los mandamientos.

Dios no cambia sus exigencias ni baja el nivel de ellas y su Ley demanda perfección, tanto en la conducta externa como en nuestras actitudes internas. La ley divina llega a lo más hondo de nuestro ser y nos muestra la horrible maldad que tenemos. Entonces, la ley nos hace saber cómo y cuándo pecamos (Romanos 3:20).

¿CUÁLES SON LAS CONSECUENCIAS DEL PECADO?

Dios, al dar su Ley, exige que todo ser humano deba cumplirla. Esta orden divina se basa en Su SOBERANÍA y no en nuestra moralidad.  Nosotros NO PODEMOS CUMPLIR ESTA EXIGENCIA  porque nuestra naturaleza es PECAMINOSA. Y el pecado nos hace violar la Ley (1ª de Juan 1:34). Entonces, ¿cuáles son las consecuencias del pecado?

  1. Estar separados de Dios: Este es el resultado más horrible del pecado. Hebreos 10:31 dice que horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo. Al estar separado del Creador, estás muerto espiritualmente y estás bajo la ira de Dios. El Salmo 7:11 dice: Dios es juez justo  y Dios está airado contra el impío todos los días. En la carta a los Colosenses, el apóstol Pablo dice que la ira de Dios viene sobre los pecadores (Colosenses 3:6).
  2. Los Esfuerzos Humanos NO VALEN NADA: Las personas creen que llegan a Dios porque hacen buenas obras, cumplen con los ritos religiosos o muestran una conducta externa aceptable. Eso les llevaría a ganarse a Dios, pero la Biblia muestra que es falso. Isaías, el profeta, dijo que nuestras obras (justicia) son como trapos sucios delante de Dios (Isaías 64.6), porque están manchadas con nuestro egoísmo pecaminoso.
  3. El Veredicto de la Ley: Como no podemos cumplir la Santa Ley de Dios, ésta NOS CONDENA y nos pone bajo el juicio de Dios (Romanos 3:19). Ninguno de nosotros se escapa al veredicto de la Ley y los que no tienen Ley pero hacen las cosas que están en ella, son Ley para sí mismos. Es decir,  los que conocen la Ley son condenados y los que no la conocen pero hacen cosas que proscribe la Ley divina, también lo son (Romanos 2:12 al 15).

Todo ser humano está bajo la condena de la Ley, que exige LA MUERTE DEL PECADOR, para satisfacer la JUSTICIA Y LA IRA DIVINA.  En la tercera parte del Evangelio veremos cómo podemos ser librados de la ira de Dios.

El Evangelio (Primera Parte)

Publicado: 5 octubre, 2011 en Evangelio
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«Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios   para salvación a todo aquel que cree…»

(Romanos 1:16)

Amigo o amiga que has entrado a esta página:

¿Qué es el Evangelio? Alguna vez, todos hemos escuchado esta palabra que ha sido interpretada de varias maneras. Para unos, el Evangelio es lo que Dios espera de los seres humanos y para otros, es sólo el nombre de cuatro libros que aparecen en la Biblia. Muchas respuestas han sido dadas, pero, lo que en realidad nos muestra la Escritura es que el Evangelio es el plan de salvación eterna de Dios, realizado en la persona y obra de su Hijo, Jesucristo. Esta es la buena nueva (euaggélion = evangelio) que Dios da a los seres humanos. Pero antes de compartir esta buena noticia, hay cosas importantes que debemos saber.

¿QUIÉN ES DIOS?

Todos saben que hay un Dios, incluso quienes dicen no creer en Él. El apóstol Pablo dice en la carta a los Romanos que Dios mismo se ha revelado a todo ser humano en las obras de la Creación (Romanos 1:19-20), en la conciencia, teniendo los grandes principios morales que Él ha dictado mediante la noción del bien y el mal (Romanos 2:14-15). Sin embargo, la Biblia es la revelación máxima y que nos muestra que Dios es:

Espíritu (Juan 4:24)

Infinito, siendo por ello Omnipresente (Job 11:7)

Eterno, no tiene principio ni fin (Salmo 90:2)

Inmutable, no cambia (Santiago 1:17)

 Dios también tiene atributos que son parte de su carácter y que la Biblia enseña claramente:

Es Sabio (Salmo 147:5)

Es Poderoso (Apocalipsis 4:8)

Es Verdadero (Juan 17:17)

Es Bueno (Mateo 19:17)

Es Amor (1 ª de Juan 4:7-8)

Es Santo, es decir, aborrece el pecado y a quién hace pecado (Romanos 1:18, Salmo 5:5)

Es Redentor, del Él depende nuestra salvación (Jonás 2:8)

Y también es Justo, aplicando Su justicia para salvar y condenar a Sus criaturas (Salmo 7:11, Nahum 1:3)

La Biblia nos muestra a un Dios personal, que manifiesta su poder y majestad siendo el Creador de todas las cosas (Génesis 1:1, Apocalipsis 4:11)  ejerciendo su  Gobierno Soberano sobre ellas (Salmo 24:1, 103: 9)

EL PECADO Y LA SANTIDAD  DE DIOS

Para entender por qué el Evangelio es una buena nueva, veamos cómo era en el principio la relación entre Dios y el ser humano. Dios creó al ser humano para tener una relación íntima con Él, pero esta relación se rompió a causa del pecado. Entonces, ¿qué es el pecado?. Cuando nombramos los atributos de Dios, dijimos que Él es Santo y esto significa que es moralmente perfecto. Al ser Santo, Dios está separado de todo mal y por tanto, aborrece al pecado y al pecador. Ningún malvado estará delante de Dios. ¿Quiénes son estos pecadores? Según la Escritura, todos somos pecadores, todos ofendemos al Dios Santo (Romanos 3.23). Aunque sea el más insignificante de los pecados, es infinitamente ofensivo a Él, porque es infinitamente Santo. El pecado es, en otras palabras, todo aquello en el ser humano que no exprese o sea contrario al carácter santo de Dios.

Ahora, que ya sabes quién es Dios y que Él es Santo, te preguntarás: ¿Cómo podemos saber cuando pecamos? Ése será el tema de la segunda parte del Evangelio.

¡Bienvenidos!

Publicado: 5 octubre, 2011 en Bienvenida

Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría, al único y sabio Dios, nuestro Salvador, sea gloria y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los siglos. Amén.

(Judas 1:24 y 25)

Con este versículo bíblico, damos la más cordial bienvenida a quienes entren en este blog que hemos llamado «A Través de la Biblia». Sean creyentes o no creyentes, queremos presentar diversos estudios y artículos basándonos en la infalible Palabra de Dios, presentando el Evangelio, abordando temas doctrinales, y de cosmovisión cristiana.  Nuestro propósito es edificar a los hermanos que lean estos estudios. Pero lo más importante, queremos glorificar a nuestro Dios, esperando que todo lo que hagamos y presentemos en este blog, sea para su mayor honra.  En  estos tiempos en que el relativismo, el humanismo y todos los «ismos» del mundo atentan contra la sana doctrina, siempre es bueno encontrar espacios donde los cristianos podamos edificarnos y compartir nuestras dudas para aprender no tan sólo a ser lectores u oidores de la Palabra, sino también hacedores de ella. En el caso de no creyentes que entren, les presentamos el Evangelio, siendo libres también de leer los temas que aparezcan en nuestro blog.  Sólo pedimos que los comentarios sobre el contenido de los artículos sean hechos con mucho respeto. Lo mismo para los hermanos que entren, mostrando el amor entre nosotros y hacia nuestro prójimo.

Que Dios les bendiga y bienvenidos a «A Través de la Biblia».

 

SOLI DEO GLORIA

SÓLO A DIOS LA GLORIA