La Elección Soberana

Publicado: 12 octubre, 2011 en Predestinación

“No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros…»

(Juan 15:16) 

 En un artículo escrito por Charles Haddon Spurgeon, el llamado Príncipe de los Predicadores señalaba: «No puedo entender la razón por la cual soy salvado, excepto sobre la base de que Dios lo había determinado así» (Citado en Reforma Siglo 21, Marzo 2003, Vol.5/Nº1, pág. 146). En todo el artículo, hace una defensa de la gracia soberana, relacionada con la elección divina. La doctrina de la elección, entonces, es una de las enseñanzas bíblicas que reafirma la soberanía de Dios frente a los intentos humanos de merecer la salvación. Dios es quién toma la iniciativa de salvar a los pecadores, por lo cual, la salvación procede y depende de Él. Así lo declara el profeta Jonás en su oración mientras estaba en el vientre del gran pez: La salvación es de Jehová (Jonás 2:9). En este estudio, analizaremos la doctrina de la elección soberana y su importancia para nosotros.

¿QUÉ ES LA ELECCIÓN?

Para definir de manera clara lo que es la elección, diremos que es el acto de la soberana voluntad de Dios, manifestada en su amor, por la cual Él salva y preserva por su gracia, a quienes ha elegido en la eternidad por medio de Jesucristo. Ésto nos muestra aspectos importantes:

  1. La base de la elección. El tema de fondo radica principalmente en la soberanía de Dios. La Escritura nos muestra que Dios ha determinado soberana y libremente sobre quiénes han de ser salvos. Pablo, al escribir a Timoteo, señala que Dios nos llamó conforme al propósito suyo (2ª Timoteo 1:9), y a los creyentes de Éfeso les dice que han sido escogido según el puro afecto de su voluntad (Efesios 1:5).
  2. El amor de Dios. El amor eterno de Dios se manifiesta en los pecadores que Él ha escogido para salvación. Así lo declara el profeta Jeremías, cuando se le apareció el Señor: Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia (Jeremías 31:3). Este amor consiste en que Él nos amó primero (1ª Juan 4:9) y que mostró al enviar a su Hijo. Por tanto, el amor de Dios al elegir precede al envío de Cristo (Romanos 5:8 y 1ª Juan 4:10).
  3. La gracia es inmerecida. La gracia es el acto misericordioso por el cual Dios salva a los pecadores, siendo un favor inmerecido que Dios otorga a sus escogidos. Ésto elimina toda pretensión humana de querer mostrarnos merecedores de la gracia divina, pues, como está en la Escritura, por gracia somos salvos y no por obras, para que no nos gloriemos nosotros mismos (Efesios 2:9). A Timoteo, Pablo le escribe que el llamamiento de Dios no es conforme a nuestras obras (2ª Timoteo 1:9).
  4. La elección se hizo en la eternidad. ¿Cuándo hizo Dios esta elección? La Biblia nos enseña que ésta tuvo lugar antes de la Creación. En varios pasajes, La Escritura nos señala que Dios escogió antes de la fundación del mundo (Efesios 1:4).
  5. Dios eligió en Jesucristo. En la carta a los Efesios encontramos que Pablo señala que Dios escogió a los salvos por medio de Jesucristo (Efesios 1:4) y que somos adoptados hijos suyos por medio del Hijo (1:5), en la cual somos aceptos por el Amado (1:6).

LA IMPORTANCIA PARA EL CREYENTE

¿Qué importancia tiene la doctrina de la elección soberana? Para el creyente, esta doctrina es fundamental para comprender de dónde procede y de quién depende su salvación.  También es un consuelo para todo cristiano frente a los problemas que pueda tener en su diario vivir: Dios no le desampara, porque Él conoce a los suyos (2° Timoteo 2:19) y los ha elegido incondicionalmente en su amor (Deuteronomio 7:7). Veamos algunos aspectos que son de gran gozo para el creyente al comprender esta doctrina:

  • La salvación es completa. En la expiación de Cristo por los escogidos, la salvación de ellos es completa. Entonces, en el tiempo que Dios ha determinado, los escogidos escucharán el Evangelio, arrepintiéndose de sus pecados y recibiendo a Cristo.
  • Dios perfeccionará su obra en los elegidos. Relacionado con lo anterior y frente al argumento de la pérdida de la salvación, este versículo de la epístola a los Filipenses es demoledor:…estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo (Filipenses 1:6). Esto debe ser de tranquilidad para el creyente, pues Dios desarrollará su plan, que magistralmente nos muestra Romanos 8:30, hasta que Jesucristo vuelva en gloria y majestad.
  • Confianza en la vida del creyente. El conocido versículo de Romanos 8:28 es una verdad hermosa: sólo a quienes Dios ha llamado según su propósito, todas las cosas les ayudarán para bien. Esto debe entregar seguridad, sabiendo que Dios está siempre con los que ha escogido.
  • Los elegidos serán hechos a la imagen de Cristo. Pablo declara en Romanos 8:29 que aquellos a los cuales Dios ha predestinado, los ha elegido para ser hechos conforme a la imagen de Cristo, dándoles en Él todas las cosas (Romanos 8:32) y hacerle primogénito entre los hermanos (v.29).
  • Nada nos alejará del amor de Dios. En esto declaramos con Pablo, que somos más que vencedores, por medio de quién nos amó. El conocido cántico de alabanza, basado en Romanos 8:38-39, «¿Quién nos separará del amor de Cristo?», es una verdad poderosa. Jesús, respondiendo a los judíos que le desafiaban a que dijera que Él era el Cristo, les dice que sus ovejas oyen su voz y que nada las arrebatará de su mano, porque el Padre se las ha dado (Juan 10:27 a 29).

¡Qué maravilloso! Sólo podemos dar gracias por la infinita misericordia de Dios al habernos escogido para salvación, pues nosotros no tenemos ningún mérito, sino todo es por los méritos de Cristo y su obra en la cruz.

¿QUÉ NOS DICE LA BIBLIA?

La Escritura es clara para mostrar quiénes son salvos:

  1. «Los gentiles, oyendo esto, se regocijaban y glorificaban la palabra del Señor, y creyeron todos los que estaban ordenados para vida eterna» (Hechos 13:48).
  2. «Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos» (Romanos 8:29).
  3. «pero vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas, como os he dicho. Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. (Juan 10: 26 al 28).
  4. «Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad » (2ª Tesalonicenses 2:13).
  5. «Por tanto, no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor, ni de mí, preso suyo, sino participa de las aflicciones por el evangelio según el poder de Dios, quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos, (2º Timoteo 1:9).
  6. «…elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo: Gracia y paz os sean multiplicadas». (1ª Pedro 1:2).

EL PROPÓSITO DE LA ELECCIÓN

 Después de analizar la doctrina de la elección, nos queda algo por señalar: ¿Cuál es el o los propósitos de la elección? El primero, es la salvación de los escogidos, lo que se ha explicado en este estudio. Pero, hay otro propósito más importante: Si leemos a Isaías, nos dice que a los llamados de su nombre, los creó, los hizo y los formó para SU PROPIA GLORIA (Isaías 43:7) y ser alabanza de ella (Efesios 1:6, 12 y 14).

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